20 de abril de 2013

LAS MUTACIONES DEL YIN - YANG y LOS VASOS MARAVILLOSOS.




El hombre forma un TAO VITAL, que es dinámico, en constante movimiento y cambios.
El hombre es hijo de las fuerzas del CIELO y de la TIERRA y como tal goza de las características de esas dos influencias: yang por las fuerzas celestes y yin por las fuerzas telúricas.
Pero el hombre no es globalmente hablando, ni yin puro ni yang puro.
Es yin y yang en constante mutación.
Sin embargo, embargo en nuestra manifestación somos macho o hembra, sin que por ello podamos afirmar que sea el yin o el yang los que conformen nuestra estructura.
En ciertas escrituras como la china o la japonesa, determinados símbolos o dibujos representan palabras o ideas completas. O sea, las ideas las representan en forma de gráficos. Son en consecuencia, ideogramas (ideas gráficas). 

Pues bien, en la antigüedad al hombre se le representaba con un ideograma – como el de la izquierda o Fig. 5 – en el que claramente podemos distinguir tres partes:
Una parte superior representada por un círculo abierto hacia la influencia del cielo o hacia arriba.
En la parte inferior representado por una figura cuadrangular abierta a las influencias de las fuerzas de la tierra o hacia abajo.
Y por último, en el centro, representado por una cruz que lo que representa es una encrucijada de las influencias del cielo y la tierra.
De manera elemental podemos decir, en consecuencia, que en nuestro cuerpo actúan tres (3) potencias:


Una celeste, una terrestre y por último una potencia humana.
Las fuerzas o influencias  del cielo se manifiestan directamente en nuestro organismo en forma de energía o «qi», mientras que la influencia de las fuerzas telúricas se manifiesta en la sangre o «xue».
Existe una  interacción entre estos dos vectores - materia (sangre) y energía (qi)- ya que la energía comanda a la sangre y la sangre es la madre de la energía.
El ser humano es un ser de luz conformado en la materia y en camino de retorno hacia su origen celeste.
En él, como hemos sostenido, actúan tres fuerzas: las fuerzas celestes, las fuerzas de la naturaleza o telúricas y las fuerzas humanas propiamente dichas.
Estas fuerzas o energías  que actúan en el hombre fueron estudiadas por la bioenergética china (acupuntura), identificando unos canales o meridianos por los que circulan esas energías, especialmente aquellas que nos conectan con el PLANO CELESTE y a través de cuya manipulación podemos hacer nacer al hombre como tal. En esos meridianos o canales por los que circula la energía celeste, está la información de nuestro origen y nuestro destino.
Estos canales son conocidos como Vasos Maravillosos o Extraordinarios que en número de 8 son haces luminosos que constituyen unos verdaderos «caminos de la transformación espiritual », siendo así unos meridianos verdaderamente alquímicos o transformadores sobre todo a nivel espiritual.
Como son los vasos que conectan con las fuerzas celestes por excelencia, a través de ellos podemos catalizar la parte espiritual del ser humano.
Ellos tienen relación directa con el cerebro y la columna vertebral, tienen que ver con el control hormonal, con el sistema esquelético, con  los genitales, con el sistema circulatorio, con la producción de sangre y el sistema hepático y biliar.
Sus influencias en el complejo cuerpo-mente-espíritu son profundas, poco conocidas y difíciles de comprender.
Pero nuestra tarea, precisamente se encamina a llevar este conocimiento a un nivel tal que permita su comprensión y nos facilite nuestra tarea de terapeutas bioenergéticos.
¿Y cuáles son esos 8 vasos maravillosos o extraordinarios con los cuales podemos «trabajar» la parte espiritual del hombre?
Son los siguientes, (Debemos grabarlos bien en nuestro conocimiento de ahora en adelante):
  1. El Dumai o Vaso Gobernador (el Pingalá de los hindúes) estrechamente vinculado con el chacra 7 o SAHASRARA, sobre el cual tiene mucha influencia.
  2. El Renmai o Vaso Director, (el Ida de los hindúes), de mucha influencia en el chacra 6 o AJNA.
  3. El Yang Keo o canal de la movilidad del  yang con el cual podemos manejar el chacra 5 o VISHUDI.
  4. El Yang Oe o canal defensor externo, con el cual podemos ejercer influencia sobre el chacra 4 o ANAHATA
  5. El Chongmai o Canal Vital(el Sushumna de los hindúes), con el cual podremos manejar el chacra 3 o  MANIPURA.
  6. El Yin Oe o canal defensor interno, con el cual manejamos el chacra 2 o SWADISTHANA.
  7. El Yin Keo o canal de la movilidad del yin con el cual manejamos el Chacra 1 o MULADHARA
  8. El Daimai o canal de la cintura.
Obsérvese que en la designación de estos 8 vasos se utilizan los calificativos de Keo y Oe.
Keo significa «movilizador» y Oe significa «defensor».
Por tanto, hay dos movilizadores, uno Yin y otro Yang.
Así tendremos el Yin Keo que se encarga de movilizar las energías Yin hacia arriba, y el Yang Keo, que se encarga de movilizar las energías yang hacia abajo. Tienen una función térmica.
De igual manera, tenderemos el Yin Oe, encargado de defendernos en la parte interna o emocional. Y el Yang Oe, encargado de defendernos de la parte externa. Tienen una función defensiva.
Sabemos que las manifestaciones de las energías del universo van presentando mutaciones, que unas veces es yin y otras veces es yang, y que esas mutaciones se dan en los planos espirituales, terrenales y humanos.
Sabemos que esas expresiones representadas por líneas continuas o discontinuas si son yang o son yin respectivamente, en cada uno de los 3 planos,  forman  8 trigramas que en conjunto reciben el nombre de Bagua.
Para la bioenergética china la máxima expresión del movimiento, está representado por el trigrama conocido como «el cielo» formado por tres fuerzas yang (una arriba, una en el medio y otra en la parte inferior), tres fuerzas de máxima movilidad, siendo ese el principio de todo lo existente, lo «inmanifestado» como podemos observar en la figura siguiente, en la que el cielo (o las tres fuerzas yang representadas por 3 líneas continuas está identificado con el número 1.


A partir de este punto, hacia la izquierda de la imagen, se inician una serie de cambios (mutaciones) en las fuerzas de los planos de cada trigrama hasta el número 4. En esos primeros cuatro trigramas es común el plano inferior como yang (línea continua), significando que las fuerzas de ese sector aún hacen parte de lo inmanifestado en el plano terrenal.
A partir del trigrama 5, opuesto totalmente al 4,  hasta el 8  las fuerzas del plano inferior son Yin, representadas por líneas discontinuas. Como podemos observar, el trigrama 8 está compuesto por tres líneas yin (discontinuas), siendo así la máxima expresión del yin o de la concreción total. Es conocido como Tierra, opuesto totalmente al trigrama 1 o el Cielo.
Al estudiar la configuración de los trigramas en la figura anterior, es fácil deducir:
  • El trigrama 1 es opuesto al 8 ya que las 3 fuerzas yang del primero mutan a 3 fuerzas yin en el segundo.
  • El trigrama 2 es opuesto al trigrama 7 ya que las dos fuerzas yang inferiores del primero cambian y forman 2 fuerzas yin en el segundo y la fuerza yin superior del primero es cambiada por una fuerza yang del segundo.
  • El trigrama 3 es opuesto al 6
  • El trigrama 4 es opuesto al 5.
Pues bien, dentro de este cuadro de mutaciones de las energías, se ubican las 8 vasos maravillosos, 1 vaso para cada trigrama, tal como lo muestra las siguientes figuras:








El movimiento representado  en los cuatro primeros trigramas corresponde a la actividad Yang, denominada como «Cielo Anterior» y el que se representa  en los cuatro siguientes se corresponde con la actividad del Yin, denominada «Cielo Posterior»
Profundizando en el estudio del octagrama, vemos que la actividad de los 4 primeros trigramas (Yang) es opuesta y complementaria a la de los 4 últimos (Yin). Obsérvese que si en el lado Yang tenemos las líneas entera-entera-entera, en el lado Yin tenemos el opuesto: partida-partida-partida. Si en el lado Yang tenemos partida-entera-entera, en el lado Yin tenemos el opuesto: entera-partida-partida.
En ese orden iremos estudiando cada uno de los vasos maravillosos, ya que a lo manifestado en cada trigrama corresponde un vaso maravilloso.
Los ocho vasos maravillosos forman un circuito cerrado por donde circula la energía ancestral y el Qi. Un ser humano saludable mantiene todos estos meridianos equilibrados y no consume de esta energía, cuyo gasto es irreparable.
El canal  de Chongmai es el encargado de hacer cumplir los Tres Mandatos esenciales de la vida:
Supervivencia, procreación y discernimiento.
Se relaciona directamente con las vísceras curiosas: Cerebro y médula espinal, útero y gónadas, sistema óseo, sistema endocrino. De esta forma y a través de los demás vasos maravillosos, Chongmai accede al control de todos los procesos de homeostasia del hombre:
  • Función térmica: Yang Keo (desciende el calor) y Yin Keo (asciende el frio).
  • Función nutritiva: Dumai y Renmai, mantienen el equilibrio de los sistemas órganos.
  • Función defensiva: Yang Oe (defensa del medio externo) y Yin Oe (defensa del medio interno o emocional). 

Siguiente...El Canal Daimai.





Si después de leído, te gusta este artículo, COMPARTELO.
COMENTARIOS:
Puedes comentar DIRECTAMENTE en el Blog, no sin antes advertirte que TODOS LOS COMENTARIOS ESTÁN SIENDO MODERADOS.
Te anticipamos que no publicaremos los comentarios cuyo remitente firme como ANONIMO.
ADEMÁS, SOLO SERÁN PUBLICADOS DESPUÉS DE SU APROBACIÓN.

Gracias de antemano por tu valiosa opinión.

No hay comentarios :


Atención:
COMPARTIR
StatCounter
cerrar
suscripcion